martes, 4 de abril de 2017

Aprendizaje en el Siglo XXI



¿Cuáles son las características del aprendizaje en el siglo XXI?

Capacidad analítica – Esta es quizás la característica más significativa del aprendizaje en el siglo XXI ya que busca el raciocinio y el análisis para una mejor comprensión de nuestras sociedades y su conocimiento. Necesariamente la capacidad analítica se convierte en un constructo que subyace la naturaleza misma de la educación. En esta sociedad donde el conocimiento está al alcance de todos, la capacidad de análisis y discusión es absolutamente imperativa. En este particular, Aguerrondo (s.f.) nos comenta:

Una “sociedad del conocimiento” se perfila, entonces, como una forma social superadora de las actuales, a condición de que el conocimiento - que es la base - sea un bien que está disponible para todos. Esta es la nueva sociedad. Mucho conocimiento al alcance de todos, distribuido de tal manera que garantice igualdad de oportunidades. ¿Cómo se logra? A través de un sistema escolar que sea el encargado de garantizarlo, al cual toda la sociedad le dé no solamente el mandato de hacerlo, sino también los recursos para lograrlas. (párr. 4)

Aprendizaje significativo – Desde el momento mismo en que algún tipo de saber o experiencia educativa es vinculante para quien está inmerso en la misma y refleja su realidad sociocultural, desde ese mismo momento se convierte en aprendizaje significativo. Flaco favor le haríamos al sistema educativo al no tomar en cuenta esta realidad pedagógica. Es por eso que el aprendizaje significativo es una característica vital de la educación en el siglo XXI.
 
Educación democratizadora – Hoy más que nunca la educación es el vehículo que impulsa el desarrollo de los pueblos. La educación libera y genera cúmulos de conocimientos que se transforman en beneficios para nuestras sociedades modernas.

¿Cuáles son los retos y desafíos del sistema educativo actual?

Definitivamente la humanización de la sociedad que ha perdido la sensibilidad de antaño asoma como un reto muy importante y no menos difícil. Es necesario mencionar la inclusión de una propuesta curricular basada en las necesidades e intereses del estudiantado. Tarea nada sencilla ya que las políticas educativas establecen estándares de calidad y responden a grupos de poder e intereses de ideologías muy particulares. Finalmente, la integración efectiva del componente tecnológico parece ser una consecuencia natural de la incorporación de las TIC en nuestro quehacer diario. Alcalde (s.f.) nos comenta:

...la importancia que tienen las e-habilidades y las competencias digitales para impulsar la competitividad, la productividad y la innovación, así como facilitar la profesionalidad y la empleabilidad. Las eSkills o competencias digitales son claves no solo para lidiar en un entorno digital globalizado, sino que facilitan la adquisición de los conocimientos, habilidades y competencias que los directivos y empleados de las empresas deben de tener para actualizarse en un proceso de aprendizaje permanente y eficaz. (párr. 2)

Es decir, la tecnología está aquí para quedarse y debemos asegurarnos que su incorporación sea efectiva y prudente. Lo tecnológico siempre debe estar al servicio de lo pedagógico, y no como un fin en sí mismo.

¿Cuáles son los retos y desafíos de los docentes en el campo de la evaluación de los aprendizajes?

La evaluación debe ser comprendida como una parte integral del proceso educativo y no como un producto final. ¿Acaso queremos estudiantes que memoricen el examen y no puedan enfrentarse exitosamente a un problema real? Asimismo, la evaluación debe concebirse más humanista e inclusiva – basta ya de responder a simples criterios técnicos y científicos. Debemos iniciar una discusión social que nos permita incluir la autoregulación y la autoevaluación como aspectos a considerar en materia de evaluación, esto es impostergable. El cambio es inminente, debemos repensar la evaluación y la educación y centrarlas en la figura del estudiante. Sobre este cambio, Aguerrondo (s.f.) explica:

Se requiere un nuevo paradigma educativo que pueda acompañar los nuevos paradigmas que surgen en las demás áreas de la sociedad. Otro paradigma que, superando las restricciones del actual, sea capaz tanto de saldar las deudas del pasado cuanto de dar respuestas más adecuadas a las necesidades del futuro. (párr. 17)

Finalmente, debemos crear condiciones que generen la inserción de elementos tecnológicos que promuevan el aprendizaje significativo. Estamos rodeados de tecnología – literalmente hablando. Su impacto es innegable, debemos necesariamente considerar sus variables pedagógicas y técnicas para una efectiva incorporación en las aulas y su aprovechamiento. Ahora bien, quiero enfatizar la premisa que indica que la tecnología debe servir a la metodología. ¿Para qué toda la parafernalia tecnológica, si seguimos con metodologías arcaicas y pocas colaborativas? Sin duda alguna es un asunto del aprovechamiento y acompañamiento de este contenido técnico-científico en conjunto con técnicas de enseñanza-aprendizaje. Sobre este aspecto, Coca (2011) señala:

Esto implica que la tecnología, entendida en sentido global, tiene unas consecuencias perniciosas que es posible que sea beneficioso, o no, controlar. No obstante, recordemos que la tecnología, al igual que la ciencia, no sólo genera problemas sino también soluciones, artefactos y procesos que mejorar nuestra vida. Nos encontramos por tanto con un gran y complejo proceso de coordinación de ésta. (párr. 5)

De esta idea se desprende la concepción que la tecnología por sí misma, no representa un avance significativo sino hay de por medio una mediación pedagógica sólida y efectiva.

Referencias

Aguerrondo, I. (s.f.) El nuevo paradigma de la educación para el siglo XXI. Recuperado de: http://campus-oei.org/administracion/aguerrondo.htm
Alcalde, I. (s.f.) Eskills: competencias y habilidades en el siglo XXI. Recuperado de:
http://www.ignasialcalde.es/eskills-competencias-y-aprendizaje-en-siglo-xxi/
Coca, J. (2011). Impacto de la tecnología en la sociedad. [Blog]. Recuperado de
http://www.tendencias21.net/tecnohumano/Impacto-de-la-tecnologia-en-la-sociedad_a3.html
Tuana, E. (2007). El aprendizaje en el siglo XXI. Boletín (Sociedad de Psicología del Uruguay. En línea), (45), 4-9. Recuperado de: http://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1688-43372007000300002&lng=pt&tlng=es.
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